120 frases célebres de sabiduría

Hoy traigo para todos vosotros una colección de frases célebres de sabiduría. En este listado de citas vais a poder encontrar desde proverbios, refranes o frases de distintos autores, desde muchas anónimas hasta otras de Sócrates, Aristóteles, Confucio y muchos más autores.

Frases de sabiduría

Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué.
Saber es acordarse.
Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.
El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan.
El saber es la única propiedad que no puede perderse.
Un hombre no es más que lo que sabe.
No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.
Saber para prever, a fin de poder.
Sabio es aquel que constantemente se maravilla.
Una cosa es saber y otra saber enseñar.
El sabio en su retiro es útil a la comunidad.

Confucio

Confucio

Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.
El que sabe no habla, el que habla no sabe.
Los cocodrilos vierten lágrimas cuando devoran a sus víctimas. He ahí su sabiduría.
Sacar provecho de un buen consejo exige más sabiduría que darlo.
No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
La sabiduría es una tranquilidad del alma que por nada puede ser turbada y que ningún deseo inflama.
Quien daña el saber, homicida es de sí mismo.
En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría.
El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante.
El saber no ocupa lugar.
Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa.
El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
Todo hombre, por naturaleza, desea saber.

La disciplina de verdad

La disciplina de verdad

Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.
El sabio sabe que ignora.
Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
Yo sólo sé que no sé nada.
La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
La sabiduría de este mundo es la madre y raíz de todos los males.
Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.
Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.
Quiero saberlo todo. Y siempre me encuentro como antes, triste como la vida y resignado como la sabiduría.
Nunca la naturaleza dice una cosa y la sabiduría otra.
El que no sabe es un imbécil. El que sabe y calla es un criminal.
Saber mucho da ocasión de dudar más.

Cita famosa de Buda

Cita famosa de Buda

La más dulce vida consiste en no saber nada.
Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas.
La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.
Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás.
Más veces descubrimos nuestra sabiduría con nuestros disparates que con nuestra ilustración.
El hombre sabio no lo es en todas las cosas.
Cada día sabemos más y entendemos menos.
Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite.
Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.
Es mejor saber después de haber pensado y discutido que aceptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar.
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
Nueve décimas partes de la sabiduría provienen de ser juicioso a tiempo.
No es sabio el que sabe donde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.

Platón

Platón

El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe.
La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la estancia.
La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.
La ciencia se puede aprender de memoria, pero la sabiduría no.
Todos desean saber, pero pocos pagar el trabajo que vale.
Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.
El más sabio es quien siéndolo ignora que lo es.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Los sabios emiten ideas nuevas; los necios las expanden.
La sabiduría es hija de la experiencia.
Saber es poder.
La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones.
La sabiduría no es otra cosa que la medida del espíritu, es decir, la que nivela al espíritu para que no se extralimite ni se estreche.
Saber y saberlo demostrar es valer dos veces.
Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.

Platón y la belleza

Platón y la belleza

El grado sumo del saber es contemplar el por qué.
Si no plantamos el árbol de la sabiduría cuando jóvenes, no podrá prestarnos su sombra en la vejez.
La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.
Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado.
No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.
El sabio no enseña con palabras, sino con actos.
La sabiduría es un tesoro que nunca causa entorpecimientos.
No sabe más el que más cosas sabe, sino el que sabe las que más importan.
Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.
Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.
Toda la tierra está al alcance del sabio, ya que la patria de un alma elevada es el universo.
Cuanto más viejo me hago más desconfío de la creencia general de que la vejez trae sabiduría.
La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.

Miguel de Unamuno

Miguel de Unamuno

Hay dos maneras de difundir la luz… ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja.
El temor empieza toda sabiduría, y quien no tiene temor, no puede saber.
Todo lo que sé lo sé porque amo.
Para llegar a ser sabio, es preciso querer experimentar ciertas vivencias, es decir, meterse en sus fauces. Eso es, ciertamente, muy peligroso; más de un sabio ha sido devorado al hacerlo.
El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.
El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
El hombre es el único animal con capacidad de observarse a sí mismo y que ha sido dotado de la dolorosa capacidad de haber querido siempre saber el porqué.
Hay que estudiar mucho para saber poco.
La sabiduría viene de escuchar; de hablar, el arrepentimiento
Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.
El sabio consigue más ventajas por sus enemigos que el necio por sus amigos.
El saber no parece obligatorio sino al que sabe ya.
Sólo los sabios más excelentes, y los necios más acabados, son incomprensibles.
La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.

Gabriel Garcia Marquez

Gabriel Garcia Marquez

El mismo placer es un moralista mucho más severo que toda la sabiduría de los sabios.
La sabiduría inútil sólo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Nada induce al hombre a sospechar mucho como el saber poco.
La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.
Lo que no sé, tampoco creo saberlo.
El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.
El arte de ser sabio consiste en saber a que se le puede hacer la vista gorda.
Puedes decir si un hombre es sabio por sus preguntas.
La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.
Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.
Que no sabemos lo que nos pasa: eso es lo que nos pasa.
La ciencia genuina, hasta donde alcanza su verdadera doctrina, carece de profundidad. La profundidad es cosa de la sabiduría.
Saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe: sabiduría.
No arrepentirse ni hacer reproches a los demás, son los pasos de la sabiduría.
El enemigo de la sabiduría convencional no son las ideas sino la marcha de los acontecimientos.
Muchos habrían podido llegar a la sabiduría si no se hubiesen creído ya suficiente sabios.
El sabio no dice lo que sabe, y el necio no sabe lo que dice.
El que posee las nociones más exactas sobre las causas de las cosas y es capaz de dar perfecta cuenta de ellas en su enseñanza, es más sabio que todos los demás en cualquier otra ciencia.
Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será.
Lo que no sabes por ti mismo, no lo sabes.

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