Frases célebres de Simón Bolívar y su biografía

Hoy voy a hablar de Simón Bolivar, sin duda uno de los personajes históricos más famosos de América. Para ello te voy a presentar su biografía, pero además he recopilado lo mejor de las frases que se le atribuyen. Espero que os guste todo lo que he preparado.

Quién fue

Simón Bolívar es un ilustre personaje que participó en hechos históricos de gran relevancia para América del Sur.

Simón Bolívar

Simón Bolívar

Fue una mente militar con gran capacidad que logró llevar a muchas naciones a la independencia. Por tal razón, recibe el título de libertador de las naciones y es homenajeado y recordado en muchos países.

Hoy conoceremos un poco más sobre quién fue Simón Bolívar.

Sus orígenes

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios nombre completo del conocido libertador de naciones, quien nació en Caracas capital del país Venezuela, donde tuvo lugar su crecimiento y formación. A la edad de 9 años quedo huérfano de ambos padres, quienes eran de una familia pudiente y acaudalada.

Tuvo una preparación académica privilegiada con el profesor Simón Rodríguez y Andrés Bello.

Gracias a estos profesores que marcaron su vida y forjaron su personalidad desarrolló su pensamiento libertador. Gracias a esto, fue un personaje clave en el proceso de independencia de países como Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Perú.

Sus ideales eran la libertad de las naciones para luego unirlas en una sola gran potencia de Sudamérica.

Carrera militar

Su camino militar comenzó a mediados del año 1797 donde comenzó su entrenamiento militar. Formando parte del Regimiento de Milicias de Voluntarios Blancos de los Valles de Aragua.

Mientras se instruía militarmente, continuaba su formación académica en matemáticas, física, geografía y filosofía. Fue entonces, cuando a los dieciséis años se fue a España donde continuó con sus estudios y preparación académica.

Gracias a este viaje, conoció a quien sería su esposa María Teresa Rodríguez del Toro con quien contrajo matrimonio en 1802, su esposa lamentablemente un año más tarde murió de fiebre amarilla al volver a Venezuela.

Simón Bolívar, participó en la revolución liderada por Francisco de Miranda en 1810, tras su fracaso huyo del país dos años más tarde. Luego de esto en 1813 fue quien promovió una segunda revolución.

Pasos a la independencia

En 1813, Bolívar desde Cartagena de Indias incitó a las masas a formar una nueva revolución mucho más táctica y cuidadosa que el anterior fracaso, atacando Caracas para hacerse con el control del país. Sin embargo, el ejército español bajo la dirección de generales como Morillo y Boves detuvieron la revolución. Por lo tanto, entregaron de nuevo el territorio a la corona y expulsaron a Bolívar a Jamaica.

En 1816 comenzó una tercera revolución en el país que a finales de 1819 le dio en control absoluto del país. Gracias a la hoy conocida campaña libertadora que comenzó en Nueva Granada, siguió a Venezuela, Quito y Lima.

Luego de grandes batallas, ese mismo año creó La Gran Colombia, logrando llevar su sueño de una gran nación en Sudamérica, sin embargo, esto no tuvo el éxito esperado por su forma de gobierno.

En conclusión, la historia de Bolívar es sumamente interesante y extensa, a lo cual, resaltamos hechos importantes. Después de convertirse es un símbolo político, militar y social, muere en Santa Marta – Colombia, el 10 de diciembre de 1830.

Tras 12 años, se dió la repatriación de los restos enviados a Caracas, su ciudad de nacimiento. Bolívar, fue un hombre excepcional que cambió la historia de este lado del mundo.

Frases célebres de Simón Bolívar

Y como, te presento las mejores frases que dijo en su dilatada vida. Por lo menos estás frases son las que se le atribuyen y han llegado a nosotros a través de la historia.

Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios.

El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez.

Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría.

Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad.

Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad.

Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.

En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política.

Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral.

Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.

Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.

El arte de vencer se aprende en las derrotas.

Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.

Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria.

Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria.

Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto.

Es difícil hacer justicia a quien nos ha ofendido.

El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone.

La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.

La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo.

Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.

El ajedrez es un juego útil y honesto, indispensable en la educación de la juventud.

Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.

Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país.

La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.

Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.

La Justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad.

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